Estudios 1 a 2
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PER367
Las mujeres advierten a los discípulos
La perícopa 367 examina el momento en que las mujeres advierten a los discípulos de la resurrección, cotejando Mateo 28.8, Marcos 16.9-11, Lucas 24.9-11 y Juan 20.2. Aparece una divergencia notable: María Magdalena parece ignorar el mensaje de los ángeles, a diferencia de las otras mujeres. La hipótesis de una partida temprana de María antes de la aparición angélica permite armonizar los relatos y explicar su persistente incomprensión ante el sepulcro vacío.
San Mateo 28.5-7 (Reina-Valera 1909) :Y respondiendo el ángel, dijo á las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis á Jesús, que fué crucificado.No está aquí; porque ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fué puesto el Señor.E id presto, decid á sus discípulos que ha resucitado de los muertos: y he aquí va delante de vosotros á Galilea; allí le veréis; he aquí, os lo he dicho.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER371
Segunda aparición del Mesías Jesús a las otras mujeres
La perícopa PER371 analiza la segunda aparición de Jesús resucitado a las mujeres (Mt 28.9-10), el domingo por la mañana cerca del sepulcro en Jerusalén. El artículo armoniza la aparente tensión entre Marcos (silencio y temor de las mujeres) y Mateo (encuentro con Jesús), mostrando que estos relatos son complementarios: Marcos describe la reacción inmediata de estupor, y Mateo añade la alegría. Solo Mateo relata esta aparición específica.
San Lucas 24.13-35 (Reina-Valera 1909) :Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día á una aldea que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús.E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acaecido.Y aconteció que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo Jesús se llegó, é iba con ellos juntamente.Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen.Y díjoles: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y estáis tristes?Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú sólo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días?Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros príncipes á condenación de muerte, y le crucificaron.Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido.Aunque también unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales antes del día fueron al sepulcro:Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que él vive.Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; mas á él no le vieron.Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían.Y llegaron á la aldea á donde iban: y él hizo como que iba más lejos.Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos.Y aconteció, que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles.Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos.Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?Y levantándose en la misma hora, tornáronse á Jerusalem, y hallaron á los once reunidos, y á los que estaban con ellos.Que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido á Simón.Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo había sido conocido de ellos al partir el pan.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org